Aquí viene todo el mundo
iCities: Chute intelectual

iCities: La importancia de los blogs en Canarias

iCitiesEste fin de semana, en el municipio de Calendaria (Tenerife) se celebran las jornadas iCities, que reúnen a más de 200 personas de toda España para debatir la relación entre la sociedad e Internet. Tengo que felicitar al Ayuntamiento de Candelaria y a Las Ideas por la iniciativa. Es un placer enorme ver cómo se ha organizado un evento de esta calidad aquí en las islas y comprobar cómo ha tenido tan buena recepción. Me quito el sombrero.

Los organizadores me invitaron amablemente a participar en la mesa redonda sobre el futuro de los blogs, pero ese tema lo trataré en otra entrada. Hoy apareció una entrevista que me hizo por correo electrónico Paco Mesa en el diario tinerfeño El Día, "En Canarias hay miles de blogs" (esta página me algún problemilla con el Firefox, pero Paco también la ha publicado en su blog: Víctor Ruiz estima que hay miles de blogs en Canarias). En la entrevista hablamos de blogs. Se me quedaron algunas cosas en el tintero que me hubiera gustado comentar pero me pasaba de extensión.

En 2005, celebramos la primera mesa redonda sobre blogs en Canarias, con amigos que también estarán por el iCities. En aquellos días, las bitácoras (conocidas) que se hacían en las islas se contaban por decenas. Hoy en día probablemente estamos hablando de miles. En una de las intervenciones que más se me quedaron grabadas, Teresa de Ethica more cybernetica, reflexionaba sobre la potencial importancia de los blogs en Canarias. Teresa destacaba la utilidad de los blogs como voces alternativas y discordantes en contraposición con la voz monocorde de los medios tradicionales. Pero la penetración de Internet en la sociedad canarias era limitado, y por tanto, la influencia de los medios digitales. Creo que las cosas han mejorado, pero la necesidad de voces alternativas está más patente que nunca.

En general, en Canarias hemos vivido durante décadas un crecimiento fantástico, y el nivel de desarrollo de las grandes islas es comparable a cualquier otra gran capital peninsular, e incluso europeas. Canarias es un paraíso en muchas cuestiones. Pero en los últimos años hemos ido descendiendo a la cola de las comunidades españolas en muchos indicadores diferentes.

Nuestra economía se ha basado en el turismo y la construcción. Sin embargo, desde hace algunos años estos sectores muestran signos de cansancio, y mientras el resto de España ha crecido muchísimo, el crecimiento en Canarias ha sido modesto. Es más, mientras en España el turismo ha crecido, en Canarias se ha estancado o ha retrocedido. En los dos últimos meses, el número absoluto de parados registrados en las islas se iguala al de comunidades que nos multiplican en población (como Andalucía o Cataluña). Disponemos de un régimen económico especial, para fomentar la inversión privada, pero que no siempre se ha comprometido en creación de puestos de trabajo y sí en la especulación inmobiliaria. Navarra, con un régimen especial similar, está a la cabeza del crecimiento español. Obviamente, necesitamos cambios profundos, y no parece que la clase política o empresarial esté muy dispuesta a ello: Los empresarios canarios desaprovechan la RIC para invertir en I+D+i.

Sería fácil echarle la culpa a los medios tradicionales, a los intereses económicos y a los políticos que danzan al son de unos y otros. Son el síntoma, pero creo que la enfermedad la tenemos como sociedad. Un dato: en las últimas elecciones generales en Canarias hubo una abstención superior al 50%. Es un dato muy preocupante. Necesitamos una sociedad más interesada por la política, más abierta a las ideas, más abierta al mundo y más abierta a los cambios y a las críticas. El mundo no se acaba en la costa y la isla vecina no es el enemigo.

Otro problema nacional, más agudo en las islas, es que estamos dejando escapar a gente preparada, con buenas ideas e iniciativas. Entre la gente más cercana, Alberto Ruiz (mi hermano, miembro de la Fundación Gnome) está trabajando para Sun Microsystems en Irlanda, y acaba de llevarse para allá a otros tres estudiantes de la ULPGC, uno de ellos (Luis Bethencourt) co-creador de la distribución UbuntuStudio. De Canarias a Irlanda, y de Irlanda a Sevilla se fue Juan Jesús Ojeda, uno de los principales desarrolladores de Guadalinex. En otras ocasiones, la gente preparada no se va, pero tampoco tienen el ambiente más adecuado para desarrollar su talento.

No es que quiera pintar todo el cuadro de tonos oscuros, porque sería injusto. Hay muchas iniciativas recientes que me están sorprendiendo: los del Ornitorrinco Enmascarado, los de Dorada en Vivo, los talleres Cadius, las Flickr-quedadas, los Mixtura Lab... Todos tienen en común que se cuecen al calor de Internet. Por supuesto, sería iluso por mi parte creer que la Red es una varita mágica para resolver todos los retos a los que nos enfrentamos los canarios. Pero sí creo que las nuevas tecnologías nos ofrecen una oportunidad y que debemos aprovecharla. Al menos, y eso es mucho, para debatirlo.

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